La forma más simple de tener una sesión en vivo
Sesium tiene una videollamada propia integrada: vos y tu paciente se conectan directamente desde el navegador, sin instalar nada y sin abrir Meet, Zoom ni ninguna otra app. La sesión se transcribe en vivo igual que siempre y queda guardada para revisarla después.
Es la forma recomendada de tener una sesión en línea, porque no depende de la extensión ni de compartir pantalla. Funciona en computadora y en celular, tanto del lado tuyo como del paciente.
Dónde se inicia
- Entrá al perfil del paciente con el que vas a tener la sesión.
- Tocá el botón para crear una sesión nueva. Se abre la ventana Nueva sesión.
- La primera opción grande es Sesión online — la videollamada integrada de Sesium. Tocá esa.
- Si en cambio querés grabar una videollamada que ya tenés abierta en otra plataforma (Meet, Zoom, etc.), tocá Más opciones y elegí Sesión online con la extensión.
Al tocar Sesión online, la pantalla de preparación de la videollamada se abre en una pestaña nueva, así el perfil del paciente te queda abierto donde estabas. Si el navegador te bloquea las pestañas emergentes, la sesión se abre en la misma pestaña.
La pantalla de preparación
Antes de empezar, Sesium te muestra la antesala de la sesión. Arriba, el nombre del paciente titula la pantalla (Sesión con…), y debajo hay dos zonas: la vista previa de tu cámara a la izquierda, y a la derecha todo lo que necesitás para decidir entrar.
- Vista previa — tu cámara, para que te veas antes de entrar. Si todavía no diste permiso, vas a ver Esperando cámara…. Y si la cámara está bloqueada pero el micrófono anda, en lugar de la vista previa aparece Cámara apagada con qué hacer para prenderla: podés entrar igual, sin video.
- Vos — el chequeo de tu equipo, una fila por cosa, con el valor a la vista: Micrófono, Cámara, Salida de audio, Conexión y Fondo. Tocá cualquier fila para cambiar de dispositivo o de fondo sin salir de la tarjeta — es la misma anatomía de filas que después usás adentro de la llamada, así que se hace igual antes y durante.
- La fila del micrófono trae todo junto: el nombre del que está activo, el medidor de nivel en vivo y el veredicto. Dice Probá tu micrófono hasta que Sesium mide sonido de verdad; decí algo y cuando entra señal pasa a Se escucha bien y el punto de la izquierda se pone verde. Antes el chequeo se conformaba con que el micrófono estuviera enchufado, y por eso un micrófono silenciado desde el sistema operativo pasaba el chequeo y el problema recién aparecía adentro de la sesión.
- La fila de salida de audio muestra el dispositivo elegido y, abajo, Probar sonido para confirmar que escuchás por ahí.
- Mirá el mensaje de conexión (adecuada, limitada o muy lenta) para saber qué esperar de la calidad. Tocando la fila de conexión se vuelve a medir.
- Si todavía no diste permiso, el valor de la fila dice Pidiendo permiso…, y Bloqueado si el navegador lo negó — nunca repite el nombre de la fila.
- Cuando todo está comprobado aparece Todo listo arriba de la tarjeta. Y abajo, siempre: Podés entrar igual. Si el micrófono no se escucha bien, te lo preguntamos antes de empezar. Ninguna fila del chequeo deshabilita Comenzar sesión: la cámara, la conexión, la salida de audio y el fondo no te traban nunca. La única que se hace notar es el micrófono — ver más abajo.
- El paciente — el link que tenés que mandarle, con los botones Copiar y Enviar (WhatsApp o Email, sin salir de esta pantalla).
- Comenzar sesión queda anclado abajo de esa columna y no se mueve de lugar aunque aparezca un aviso o abras una fila. La antesala entera entra en pantalla sin scrollear la página, también en una notebook de 1280×720: si el detalle no cabe, lo que se desplaza es el contenido de la columna, nunca el botón.
Si el micrófono no se escucha bien, te lo preguntamos antes de empezar
Mientras estás en la antesala, Sesium escucha tu micrófono. Si en algún momento decís algo y se escucha bien, no pasa nada: tocás Comenzar sesión y entrás, igual que siempre. Lo mismo si acabás de abrir la pantalla: hasta que no escuchó unos segundos, no afirma nada y no te frena.
Si en cambio nunca llegó a escucharte, al tocar Comenzar sesión se abre una ventanita antes de entrar: Antes de empezar, probemos tu micrófono. No es un diagnóstico —lo más común es simplemente que no hablaste todavía—, así que lo único que te pide es que digas algo (tu nombre alcanza) mirando la barrita de nivel. Apenas te escucha, el mensaje cambia a Listo, te escuchamos bien y el botón pasa a Comenzar sesión.
Si te escuchó pero muy bajo, el mensaje es otro: Te escuchamos, pero muy bajo, con qué probar (acercarte, subir el volumen de entrada, elegir otro micrófono en el chequeo).
En los dos casos tenés siempre dos salidas: Volver a probar, que empieza la medición de cero, y Comenzar igual, que entra sin más vueltas. Nadie te obliga a resolverlo — lo que cambió es que ahora es una decisión tuya y no algo que pasa de largo.
Tanto en esta pantalla como en la del paciente vas a ver una nota que aclara que la videollamada está cifrada: el audio y el video viajan siempre cifrados y solo los procesa, en tiempo real, la infraestructura de la videollamada, que no los graba ni los almacena. En el celular esa nota entra como un renglón corto —Videollamada cifrada · no bloquees la pantalla— con un Más info que la despliega completa.
El link es siempre el mismo para cada paciente
El link de videollamada es fijo por paciente: Sesium se lo genera automáticamente apenas creás su ficha (por ejemplo sesium.app/sala/espuma-coral-pampa), sin que tengas que hacer nada, y ese mismo link sirve para todas las sesiones. Podés mandárselo una sola vez, o dejarlo agendado en el recordatorio del turno, y el paciente entra siempre por ahí.
Cada sesión sigue siendo independiente: cuando el paciente abre el link, entra a la sesión que vos tengas abierta en ese momento. Si lo abre fuera del horario de sesión, ve una pantalla de espera que dice Tu sesión todavía no comenzó — y en cuanto vos iniciás la sesión, entra automáticamente.
También podés compartir el link en cualquier momento desde el perfil del paciente (tarjeta Link de videollamada, en la pestaña de datos personales), con los botones Copiar y Enviar (WhatsApp o Email) — la URL nunca se muestra completa en pantalla. Ahí mismo tenés el botón Generar nuevo link para reemplazarlo cuando haga falta.
Empezar la sesión
El botón Comenzar sesión está siempre disponible: lo único que lo deshabilita es que no hayamos podido cargar el historial de la sesión (y ahí el aviso te ofrece reintentar). Al tocarlo, se activa la transcripción en vivo y la sesión queda guardada desde ese momento — salvo que el chequeo de micrófono te pida confirmar primero, como se explica más arriba.
A partir de ahí entrás a la videollamada. Lo que ves y podés hacer adentro está en Durante la videollamada.
Cómo entra el paciente
El paciente no necesita una cuenta ni instalar nada. Solo abre el link que le mandaste:
- Le aparece una pantalla que dice Tu sesión está por empezar, con su cámara y el mismo chequeo de equipo que ves vos (micrófono, cámara, salida de audio y conexión, cada fila con su valor).
- Escribe su nombre (o lo confirma, si ya viene puesto) — en el celular el nombre está arriba, al lado del logo, y se edita con un toque —, tilda el consentimiento de grabación, que va completo justo arriba del botón, y toca Entrar a la sesión.
- El navegador le pide permiso de cámara y micrófono. Al aceptar, ve un mensaje de Esperando aceptación mientras vos revisás su solicitud.
- Del lado tuyo aparece un aviso con el nombre del paciente, acompañado de un sonido breve, y dos botones: Aceptar y Rechazar. Recién cuando tocás Aceptar el paciente entra de verdad a la videollamada.
El paciente pasa por el mismo chequeo de micrófono que vos: si en su antesala nunca llegó a escucharse, al tocar Entrar a la sesión se le abre la ventanita que le pide decir algo, con Volver a probar y Entrar igual. Es la punta que más lo necesita —casi siempre entra desde el teléfono, muchas veces con el micrófono a media asta— y su audio arma tanto transcript como el tuyo.
Esta última puerta existe para que nadie entre a la sesión sin que vos lo hayas confirmado explícitamente — ni siquiera si alguien más consiguió el link. Si tocás Rechazar, o si no respondés en varios minutos, el paciente ve un mensaje explicando que no pudo entrar.
Si pasaron un par de minutos y el paciente todavía no golpeó la puerta, Sesium te muestra un aviso arriba — Tu paciente todavía no entró a la sala. Reenviale el link — para que le recuerdes el enlace sin quedarte esperando. Y si el paciente abre un link vencido, ve directamente Este link venció. Pedile al profesional que te reenvíe uno nuevo en vez de quedar esperando en silencio.
Si recargás la página con la sesión en curso, volvés solo a la sala. No tenés que pasar de nuevo por el chequeo previo ni tocar Comenzar sesión: Sesium reconoce que la llamada estaba viva y vuelve a entrar con el micrófono, la cámara y el fondo que ya venías usando, mostrando Volviendo a la sesión… mientras lo hace. Eso también significa que vuelve a escuchar los golpes de tu paciente enseguida. Si el navegador no te da la cámara o el micrófono al volver, ahí sí caés en el chequeo previo con el error explicado. Y una sesión vieja (de ayer, o una que quedó abierta y ya se cerró sola) nunca se reabre sola: para esas pasás por el chequeo previo como siempre.
Aceptás una sola vez. Si después recargás la página o se te reinicia el navegador, el paciente vuelve a entrar solo: Sesium recuerda a quién ya aceptaste en esa sala y no te vuelve a mostrar el cartel. El paciente tampoco tiene que hacer nada. Y si el paciente bloquea el celular mientras espera que lo aceptes, su solicitud sigue viva: al desbloquear vuelve a golpear al instante y el tiempo que estuvo con la pantalla apagada no le consume la espera. Y si el que recarga la página es el paciente con la llamada en curso, vuelve directo a la sesión en unos segundos: no tiene que volver a tildar el consentimiento ni esperar que lo aceptes de nuevo (eso vale solo por unos minutos y solo desde su mismo navegador — una persona nueva con el mismo link pasa por la aceptación como siempre).
Dos avisos más que vas a ver del lado del paciente:
- Si abre el link una segunda vez sin cerrar la primera, Sesium se ocupa solo: le muestra La sala está ocupada y libera el lugar que había quedado tomado por su sesión anterior, así entra sin que ninguno de los dos haga nada. Si el lugar lo ocupa otra cosa que Sesium no puede reconocer como suya —por ejemplo, porque volvió desde otro navegador— sigue reintentando alrededor de un minuto, y recién si no se libera lee Parece que esta llamada ya está abierta en otra pestaña o dispositivo. Cerrala ahí y volvé a tocar el link. (En las salas que admiten más de dos participantes ese último mensaje no aplica: ahí lee La sala está llena en este momento. Esperá unos minutos y volvé a tocar el link.)
- Si la sesión se cierra porque nunca llegaste, la pantalla final ahora tiene un botón Volver a intentar — antes quedaba sin salida.
- Cuando vos finalizás la sesión, el paciente ve la pantalla de cierre aunque en ese momento estuviera reconectando: Sesium se lo confirma contra el servidor, así que ya no se queda esperando una vuelta que no va a pasar. Y si toca el link de nuevo después de que finalizaste, lee directamente que la sesión terminó, sin pasar por la pantalla de preparación ni pedirle otra vez la cámara. Ojo con la diferencia: esto vale solo cuando finalizaste la sesión. Si se te cortó la conexión o recargaste la página, para el paciente no terminó nada — sigue esperando y vuelve a entrar solo.
Del lado tuyo, si justo cuando aceptás se corta tu conexión, Sesium reintenta mandar la aceptación al reconectar; si no lo logra, te avisa con No pudimos avisarle a tu paciente que lo aceptaste para que lo aceptes de nuevo cuando vuelva a golpear (antes ese error se perdía y vos creías haberlo dejado entrar).
Funciona tanto en celular como en computadora del lado del paciente.
Si la hacés desde el celular
La videollamada funciona en el celular, pero el teléfono apaga lo que no está en pantalla. Mantené la app de Sesium abierta y la pantalla encendida durante la sesión. Si bloqueás el teléfono o cambiás a otra app, la transcripción se puede interrumpir hasta que volvés.
Antes de empezar, revisá el audio
La calidad de la transcripción depende de que el audio llegue limpio. Para evitar grabaciones con problemas, repasá las recomendaciones de verificar que se escuche bien — sobre todo usar auriculares para evitar eco.